viernes, 28 de enero de 2011

A propósito de la Culpa...

Ninguna se ha salvado... Todas, todas la mamás con las que he hablado se han sentido o se sienten culpables, por alguna extraña razón, de lo ocurrido con sus hijos. Como si la discapacidad de nuestros hijos hubiera dependido en algún momento de nosotras, culpables de no habernos adelantado a los acontecimientos, culpables por no haberlo adivinado o presentido; no sé si es por la manía que tenemos algunas mujeres de querer controlarlo todo o de creer que lo controlamos, pero es un sentimiento que he encontrado una y otra y otra y otra vez.

Un sentimiento que nos paraliza, la mala repartición de culpas no ayuda a nadie, ni a nuestros hijos en sus procesos de rehabilitación, ni a nuestras familias en su duelo, ni a nosotras, es más, nos causa mucho daño y nos impide seguir adelante. Me sentí culpable durante mucho tiempo. El primer año y medio de la vida de Martín fue difícil, oscuro y doloroso.

A lo ocurrido con Martín decidí llamarlo "accidente”, a secas. De esta forma evité las explicaciones exigidas en silencio, la mala repartición de culpas que para nada alivianaban el dolor ocasionado o la certidumbre de mis allegados y de los médicos de que hubiera sido diferente si la decisión tomada por Juan y por mí hubiera apuntado a una clínica (Y no al parto en el agua y en la casa) 

Esto último nadie lo podía asegurar, sin embargo, lo aseguraban y esta certeza ajena atormentó mi alma con sentimientos de culpa difíciles de acallar. Pero con el tiempo los pude no sólo silenciar, sino sepultarlos bajo toneladas de argumentos, corazonadas y cavilaciones. 

Además, con el tiempo conocí a otras familias de niños con parálisis cerebral y todas, absolutamente todas, habían tenido a sus hijos en clínicas y la mayoría en unas muy buenas, reconocidas y privadas. Entonces surgió la pregunta evidente: ¿No me señalan hasta el cansancio que si hubiera tenido a Martín en la clínica, nunca habría ocurrido el accidente durante el parto? ¿O sea que haberlo tenido en una clínica tampoco hubiera sido garantía de nada?

Fueron dos circunstancias las que me ayudaron a tomar la decisión de decir No Más, a tomar la decisión de arrancarme la culpa del corazón a como diera lugar. La primera fue una conversación con una amiga mexicana, Anna Ivette, quien cansada de escuchar cómo me daba latigazos una y otra vez, me dijo:
"Como decía mi abuela, el Hubiera es el tiempo de los idiotas y tú de idiota no tienes nada, así que te toca dejar de llorar y seguir adelante"
Sus palabras me calaron tanto, me hicieron sentir tan "idiota", que Anna, sin proponérselo, me dio el primer empujón decisivo para salir del hoyo negro en el que estaba metida.

El otro momento decisivo fue viéndome un capítulo de Desperate Housewives, cuando Lynnette se siente culpable por no haber evitado que Mary Alice se suicidara. Mary Alice le dice en sueños:
"No se puede controlar lo impredecible"
Puede sonar tonto, pero a veces son los pequeños detalles los que nos dan la fuerza para tomar decisiones trascendentales en nuestras vidas. Y fueron estas dos circunstancias las que me ayudaron a tomar la decisión de pedir ayuda y fue cuando inicié mi terapia con Maribel, mi adorada psicóloga. 

Poco a poco aprendí a ignorar los comentarios fáciles, hasta los propios, y me centré en el único objetivo que valía la pena: lograr que Martín tuviera las herramientas necesarias para mejorar su calidad de vida y ser un niño feliz. 

Obviamente a veces regresan los sentimientos de culpa, pero ahora tengo la capacidad de aislarlos, contemplarlos en la distancia y dejarlos pasar. Y cuando uno se libera de estos sentimientos, es cuando realmente disfruta de su hijo, lo valora, lo conoce y lo ama tal y como él es.

9 comentarios:

  1. Y cómo Martín no va a ser un guerrero, un niño fuerte y feliz, luchador incansable... Con esta super mamá que tiene!!!!!!!!!!!!!!
    Amiga, me llegó al alma tu relato. El hubiera no existe, efectivamente. Un abrazote enorme a todos los guerreros de la familia Andrade-García. Te quiero.

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  2. Caro: Martín es un niño feliz, eso se nota, por lo que tu objetivo está logrado. Siempre pienso en lo perfecto que es el nombre de tu blog: UN PROYECTO DE VIDA, esto demuestra lo involucrados que están en vivir esta experiencia como algo positivo y enriquecedor para cada uno de los miembros de la familia, una experiencia que muchas personas jamás conocerán.
    Por mi parte creo que la culpa paraliza y enceguece, será que no soy muy "culpógena", ja, ja, pero lo mejor es habérsela sacado de encima para poder seguir para adelante con más fuerza, como lo han hecho ustedes.
    Ojalá podamos conocernos algún día, te mando un abrazo.

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  3. CAROO, TOCASTE MI CORAZON Y RECORDE LOS PRIMEROS MESES DE VIDA DE MIA... YO ME HECHE LA CULPA A TAL GRADO QUE YO ME DECIA YO SOY LA HP QUE LE PASO EL CROMOSOMA DE MAS, CLARO NO FALTAN COMO DICES TU LOS COMENTARIOS FAMILIA, DOCTORES UFFFF FUE TAN PERO TAN DURO, OIR DECIR AL GENETISTA QUE GENERLAMENTE ES LA MUJER LA QUE LO TRASMITE EN FIN QUE LA EDAD ETC Y ESO QUE TENIA 34 ANOS EN ESE ENTONCES, PERO TAMBIEN LA SCOLOGA ME DIJO QUE ESO PASA AL AZAR QUE ASI ES LA NATURALEZA QUE NADIE TIENE LA CULPA DE NADA Y NOS TOCO A NOSTROS QUE NO ERA PORQUE A MI ...SINO PARA QUE, YA HOY EN DIA LO SUPERE PERO CUESTA, Y COMO DICE UNA AMIGA PARA A DELANTE PORQUE PARA ATRAS ASUSTAN. ABRAZOSSSS

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  4. Alejandra:
    Mirá que me he dado cuenta que la "culpa" es un elemento que está muy presente en nuestra cultura y es aterrador, qué delicia que vos no tengás ese sentimiento arraigado culturalmente!!!! Pero bueno, lo importante es que ya estamos libre de culpas ;) Sí, ojalá nos conozcamos algún día y gracias por tus palabras.

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  5. Sandra:
    Las personas son tan inconscientes del poder de las palabras y del daño que pueden ocasionar con ellas. Yo como comunicadora que soy trato de ser muy cuidadosa con lo que digo o escribo precisamente porque, al igual que vos, pasé por la experiencia dolorosa de la culpa. Lo importante es que ya eso quedó atrás, un besoteeee.

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  6. pues sin palabras lo inico que puedo decir es que no importa el tiempo ni el lugar el cumplira con su promesa

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  7. Tita y Marta:
    No me he olvidado de ustedes, sólo que ando como medio embolatada. GRACIAS por estar siempre ahí. Besos y las quiero mucho.

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  8. hola.
    yo talvez estoy pasando por lo mismo que pasaste tu en los primeros meses de vida de tu bebe. mi bebe nacio asfixiado por irme a unac clinica donde me hicieron un mal parto y siempre me pregunto que hubiera pasado si me hubeira quedado en el seguro social. mi bebe tiene 5 meses sufre de hipertonia, no escucha la voz humana y le haran lo potenciales auditivos, creo que no ve bien.
    estoy viviendo el peor momento de mi vida desde que el cumplio los tres meses pues sus pues es evidente que no esta bien. en casa de mi pareja nadie sabe lo que tiene y el incluso trata de no aceptar la realidad.
    la verdad que no se que hacer

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    Respuestas
    1. Hola:
      No puedes hacer nada, así como tampoco podías haber evitado que ocurriera el accidente con tu hijo porque nunca estuvo bajo tu control.

      Lo único que puedes hacer -por tu bien, el de tu hijo, pareja y familia- es vivir tu duelo, esto implica aceptar toda la rabia, dolor y frustración que sientes e ir, poco a poco, aceptando que tu hijo tiene una discapacidad.

      Si tú y tu pareja no lo aceptan y lo enfrentan, tampoco lo hará tu familia ni la de él. Esconder la realidad es válido siempre y cuando se haga por las razones correctas: vivir el duelo para llegar a la aceptación (más no resignación) y poder enfrentar al mundo renovadas, decididas y libres de culpa.

      Es un camino difícil y muy doloroso, pero no tienes por qué vivirlo sola: busca ayuda profesional, una psicóloga o un terapeuta familiar que te dé las herramientas necesarias para afrontar y superar esta situación.

      A TODAS, créeme, a TODAS nos sobrepasa... No conozco a la primera que la haya enfrentado sin culpas, ni dolor, ni rabia o impotencia. A veces ayuda o sentirse sola, sinos aber que un numeroso grupos de mamás y parejas han sentido lo mismo, han vivido lo mismo y, d euna u otra forma, hemos salido adelante.

      ¿En qué ciudad vives o país? Te deseo una gran fortaleza, mucha paciencia especialmente contigo misma- y por favor busca ayuda, es el primer paso para salir adelante. ABrazos.

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