miércoles, 2 de marzo de 2011

La Lástima: una mirada dolorosa

Hablábamos de nuestros hijos, de cómo estaba Juliana y de cómo le iba a Martín. De un momento a otro rompió en llanto. Cuando pudo hablar, me contó que el fin de semana pasado había estado en una reunión familiar y que desde ese día no había parado de llorar. "¿Por qué?" Fue la pregunta obvia. "Porque no entiendo por qué nos miran con lástima" Enmudecí. Yo tampoco.

Pero entendí el dolor de esta mamá. Duele cuando la mirada de los otros es de lástima y más si esos otros son la propia familia; duele cuando lo primero que ven en nuestros hijos es su discapacidad y no lo que son: niños; duele cuando por lástima e incomodidad no interactúan con nuestros hijos; duele cuando los discriminan porque sentir lástima por el otro es negarle, de entrada, la posibilidad al intercambio, la interacción y la construcción de un espacio propio en el mundo. 

Por eso los invito a dejar la lástima a un lado y tratar de ver al niño que tienen enfrente de ustedes y no la discapacidad, que es su condición, no su identidad ni lo que los define como seres humanos; y los invito a tratar de relacionarse con ese niño como lo harían con cualquier otro: desde el amor, la curiosidad y el respeto. 

Posiblemente no recibirán palabras como respuesta, pero fíjense bien, esos gestos, sonidos, movimientos, sonrisas y miradas son su forma de comunicación, ¿las ven? No es tan difícil ¿no cierto? Y si se quedan unos minutos más descubrirán que son niños maravillosos y encantadores como la mayoría de los niños. Traten de hacerlo, no cuesta mucho y podrían evitar mucho dolor, incluso a su propia familia.

7 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo...a veces es asunto solo de mirar y darse cuenta de que al otro lado hay un ser humano con una belleza infinita!!!!

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  2. Exacto y esta belleza no depende de su condición, sea ésta cual sea. Pero nos cuesta mucho relacionarnos sin etiquetar y sin prejuicios.

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  3. Incluso te mira con pena, quien a veces lleva la calamidad marcada en su cara y en su vida, sin embargo nuestros hijos rebozan alegria y felicidad
    Kenia

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  4. Carolina: qué temazo!!!! A mí la lástima me violenta, es como un golpe donde más duele... es dejar de ver a la persona para ver sólo su dificultad.

    Te felicito por este post!!! Deberíamos hacer una campaña para eliminar la lástima de la lista de sentimientos que´algunos creen que los enriquecen como personas.

    Carños,

    Natalia.

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  5. Uy Natalia es que es tenaz acá!!! No sé cómo lo manejan en Chile, pero acá es lo que más encontrás en los demás: miradas de lástima. Especialmente en la calle cuando andás con tu hijo. A mí ya me resbala, pero en algún momento me llegó a doler obviamente.

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  6. A mi aun me molesta y me duele las miradas de las personas que no conocen y que no se permiten conocer la vida de una persona con discapacidad, como en lugar de aprender del resto y aceptar a los demas con sus diferencias prefieren sentir lastima, pena, por su presente y quizas hasta por su futuro, es sorprendente los discapacitados intelectuales que se puede ser .... pero bueno toca colocar una armadura con aceite para q todo eso resbale como dice Carolina ... aunq es dificil porq uno lo vive en todos los lugares a los que va, hasta con la familia esos q ves en fiestas reuniones como cumpleañós , en los hospitales cuando vas a una consulta, parques , en fin ... y toca reeducar a l resto para que aprendan a aceptar a otros seres humanos tal y como son indiferentemente de su condicion ... Anita... Ecuador

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  7. Hola Ana:
    La educación es la clave. Muchas personas no lo hacen porque sean malas personas, sino porque ignoran cómo comportarse o porque sencillamente nunca les enseñaron a respetar la diferencia y creen que todos tenemos que ser iguales. Un abrazo.

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