jueves, 14 de abril de 2011

Para que nos entendamos...

Los papás de niños con discapacidad pasamos por distintas etapas y, muchas veces, hasta ignoramos que estamos viviendo un duelo o algo que se le parezca. Al principio ni nosotros mismos logramos comprender, mucho menos explicar, lo que está ocurriendo con nuestros hijos y con nuestras vidas. Así que, generalmente, nos encerramos en un caparazón y le damos la espalda al mundo para tratar de sobrellevar el dolor que sentimos por lo ocurrido con nuestros hijos.

Con el tiempo Juan y yo logramos aceptar lo ocurrido, no con resignación, sino con sentido de la realidad, es decir, algo así como "éstas son las circunstancias y no se pueden cambiar, pero sí podemos decidir si lo vivimos como una tragedia o hacemos algo mejor que eso: ser felices con lo que hay" Cuando uno llega a este momento de aceptación, de tranquilidad y claridad mental y emocional, todo cambia. 

Y quise escribir este Post porque muchas personas (amigos, familiares y conocidos) me han manifestado que, en algún momento de este proceso, se cohibieron de preguntar por la rehabilitación de Martín o por su discapacidad por temor a ser imprudentes, por miedo a causar más dolor o simplemente porque no sabían cómo hacerlo.

Pero resulta que ya Juan y yo estamos en otro momento, uno en el que son bienvenidas las preguntas, pues ya la discapacidad de Martín no nos causa dolor ni angustia ni mucho menos es un tema tabú. Todo lo contrario, si publiqué este Blog es porque deseo mantener un constante (y espero que fluido) intercambio con todos porque lo que necesitamos es precisamente que la discapacidad deje de ser un tema incómodo.

Necesitamos un diálogo abierto y constructivo porque sólo así se deja la ignorancia atrás, se aprende a valorar y respetar la diferencia y se construyen puentes entre realidades diversas; no existe otra forma para empezar a recorrer el camino de la inclusión para nuestros hijos, ¿quieren participar?

7 comentarios:

  1. A más de uno en mi familia le vendría bien leer tu entrada...nosotros hemos vivido los dos extremos,la familia de mi marido se volco de lleno y han colaborado en todo y son nuestro mayor apoyo...la mia..yo ya no sé siquiera si tengo familia...en fin,és un tema muy doloroso para mi.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Lo siento mucho Cristina. Y comprendo tu dolor, pero por tu bien debes centrarte en el apoyo que sí recibís y dejar que tu familia haga su propio proceso, son adultos y pueden responsabilizarse por sus propios sentimientos y actitudes. Ojalá en algún momento puedan acercarse a tí nuevamente. Abrazos, Caro.

    ResponderEliminar
  3. Cristina acabo de leer tu Blog por primera vez y me gustó mucho. A mis hijos les encanta Backyardigans!!!! Y Natalia es preciosa, ya verás cómo le roba el corazón a más de uno.

    ResponderEliminar
  4. Mi querida, por supuesto, me siento participante plena en tu vida!!! Y en la de la extensa familia: Juan, Martín, Miguel, Ágata y Baruc (ya cambié el orden, pues empecé ordenando por edad pero sé que Ágata y Baruc llegaron antes que los dos chiquitos preciosos!!!). ¿Cómo están todos? Yo sigo siendo lectora fiel de tu blog. Siempre aprendo algo, con cada post que publicas. Gracias por estar siempre ahí. Un beso a toda la familia.

    ResponderEliminar
  5. Qué linda nota amiga, es el propósito de tu blog! Besos.

    ResponderEliminar
  6. Carolina: lo has expresado realmente bien. A muchas personas les venndría muy bien leer este post. Que lo demás callen y crean que la discapacidad es un tema tabú sólo produce más dolor e ignorancia.
    Un abrazo!!!

    ResponderEliminar
  7. Por supuesto Marta que sos parte de nuestra cotidianidad y me encanta que a través del Blog lo logremos. Gracias por leernos. Estamos bien amiga, ya en Cal disfrutando en familia de la Semana Santa. Prometo subir fotos. Besos.

    Nelly Pa andamos por Cali y te he pensado mucho. Besos y espero que estés bien, ¿salís esta semana?

    Hola Natalia: no te imaginás lo recurrente que es esta actitud acá, por eso hay tanto por hacer. Siempre tengo en mente eso: lograr que hablemos abiertamente sobre la discapacidad y la aceptemos como parte normal de la diferencia.

    ResponderEliminar

Te invito a escribir tus comentarios a continuación. ¡Gracias por participar!