martes, 10 de mayo de 2011

Los MD

Es una broma recurrente en el gremio. Las iniciales de MD que acompañan sus títulos profesionales o sus uniformes, no se traduce como Doctor en Medicina (de las siglas en inglés), sino como Medio Dioses. Sí, suena divertido y, como dije, es una broma recurrente, pero el problema es que se la creen y actúan como si fuera verdad.

No es un secreto: tengo un serio problema emocional con los médicos que espero algún día superar porque, es evidente, todavía no lo he hecho. Durante seis años me he sentido maltratada y ultrajada por el 90% de los médicos que se han atravesado en el proceso de rehabilitación de Martín. El 10% que han sido la excepción son los que nos siguen acompañando.

Me molesta y me enfuerece su prepotencia, la crueldad de sus pronósticos que esconden detrás del argumento "No podemos darles esperanzas ni generarles falsas expectativas", la forma como ignoran nuestro conocimiento como padres, la manera como nos subestiman y la forma como tratan a Martín o, mejor dicho, como lo ignoran negándole la existencia como un ser humano íntegro.

No, no necesito que me cuenten cuentos de hadas ni que me mientan, sólo les pido que antes que médicos, se comporten como seres humanos. Es muy fácil ver todo lo que Martín no puede hacer, pero es de sus potencialidades de donde hay que agarrarse para ayudarlo a explorar el mundo y aprender.

El problema de los MD es que creen que el ser humano se agota en la explicación médica cuando somos tan complejos que se necesita más que una mirada científica para explicar nuestra existencia. Pero los médicos no entienden estos razonamientos, los eliminan de tajo y actúan como si sólo la medicina tuviera todas las respuestas. 

Incluso, subestiman a las terapeutas (quienes también pertenecen al área de la salud) y por eso no creen en  los procesos de rehabilitación, les interesa muy poco investigar y actualizarse sobre las opciones existentes, no aprenden de sus errores y no quieren cambiar sus paradigmas sobre la discapacidad (Insisto, hablo del 90% de los médicos que he conocido, ya saben, las generalizaciones son odiosas, pero necesito exorcizar mis demonios)

A estas conclusiones no he llegado porque sí, me he convencido de ellas a lo largo de seis años de hablar con terapeutas, médicos, psicólogas y otras mamás de niños con discapacidad. Podría enumerar una larga lista de actitudes supremamente odiosas, por decir lo menos, ultrajantes y maltratadoras por parte de este gremio, pero sería un Post muy largo, así que me limitaré a contar la experiencia con Martín.

Los médicos se han equivocado una y otra vez con Martín: a los tres días de nacido me llamaron de la UCI a las 3 de la mañana para informarme que habían desahuciado a Martín, se estaba muriendo y no había nada qué hacer; al otro día no lo encontraría en la incubadora. Se equivocaron. Luego, me aseguraron que sería como un vegetal, que habría que alimentarlo por sonda, que sus potenciales visuales y auditivos saldrían mal, que nunca se enteraría ni entendería lo que ocurriría a su alrededor, que sería imposible comunicarme con él y que ni siquiera tendría control cefálico. Otra vez se equivocaron.

Es el momento en que los médicos sean los primeros en cambiar su actitud frente a las personas con discapacidad y sus familias. Que empiecen a tratarnos con respeto, que reconozcan al ser humano que hay detrás de la discapacidad, que asuman su propia cuota de ignorancia frente al misterio de la existencia misma, que sean humildes, que traten a cada niño como si fuera el propio (¿Serían capaces de lanzar pronósticos lapidarios si fueran sus propios hijos o sobrinos o nietos? Lo dudo) y que sean parte de la solución, no un problema más con el que tenemos que lidiar. 

Es su responsabilidad actuar como seres humanos íntegros, no como Medio Dioses, y esforzarce por buscar alternativas propositivas que le ayuden a nuestros hijos en sus procesos de rehabilitación; propuestas que realmente mejoren la calidad de vida de nuestros hijos. Para cuentos de hadas ya estoy grandecita, exijo profesionales íntegros, respetuosos y propositivos. A los Medio Dioses prefiero encontrármelos en los libros de Mitología Griega.

14 comentarios:

  1. De acuerdo Caro... En las facultades de medicina se enseñaba algo llamado "empatía", que es el ir más allá de los síntomas o cuadros clínicos de los pacientes y preocuparse también por el ser humano...

    Desafortunadamente, muchas veces por la rapidez de las consultas, por las ínfulas de un oficio necesario y precioso pero que ya no tiene el prestigio social de antaño, algunos doctores olvidan que no lo saben todo, no se actualizan, niegan otras formas curativas como la terapia, la acupuntura o la medicina alternativa, y siguen estancados en sus libros y aparatos.

    Creo que ahora un buen médico occidental debe ser más holístico en sus acercamiento al cuerpo físico y mental de los pacientes: debe saber de todos los tipos de medicina (Occidental y demás) y tratar de ver más allá de sus exámenes y anquilosamientos... Los tiempos de la interdisciplinariedad tocan a los médicos también... Encontrarse con médicos que niegan esto o son fríos y lapidarios en sus dictámenes, es encontrarse con "profesionales" que sacaron su cartón en una caja de Zucaritas... Esa gente no vale la pena...

    Creo (y espero) que en la vida real, ese 10% que rescatas sean muchos más (por mi experiencia personal, así lo creo). Es bueno desahogarse.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Sos una mamá increíble, sos una mujer tenaz y sos mi prima adorada de la cual me siento infinitamente orgullosa.

    ResponderEliminar
  3. De pie aplaudiendo, amiga. Es un tema que a mí también me complica, lo sabes bien... Y lo describiste súper bien y más calmado que yo ajajja.

    Sobre lo final: es que hay que abandonar el modelo médico de discapacidad!!! Por favor!!!! SE suma con lo que muy bien dijiste antes: su visión del mundo no es la única, ni la mejor... Es la suya y punto.

    La compartiré!

    ResponderEliminar
  4. Ay amiga comparto todo lo que dices. Espero que todos los médicos no se crean dioses, pero la medicina está muy mal enfocada, es errónea y sólo es un gran negocio para el Estado, las famacéuticas, y los médicos. Yo le tengo pavor ir al médico, por eso ni me enfermo, y he entendido que mi gran temor a tener hijos es por tener que ir a un hospital, qué horror!!! Ayer una mujer psicóloga que lleva a un niño autista a yoga como Matt, se atrevió a diagnosticar a Matt en dos segundos y lo descalificó totalmente, sin conocerlo, sin relacionarse con él. Casi la ahorco, casi le miento la madre, porque no se vale, la gente con un título va por ahí creyéndose saberlo todo, pero ni idea de la vida. La medicina está completamente desenfocada, la mirada hacia el cuerpo humano es fragmentada, mecánica y sin sujeto, no alcanzan a contemplar los ritmos, la energía, las posibilidades de la naturaleza. No amiga qué pereza este sistema, pero bueno hay que buscar alternativas para no dejarse manipular ni lastimar. Besos amiga!!!

    ResponderEliminar
  5. Sí, sí, sí, tienes TODA la razón. También viví experiencias muy complicadas con semidioses que me hicieron mucho sufrir.
    Sin embargo, ya he elegido a mi 10%, a los seres humanos que estudiaron medicina, que tratan a mis hijos con cariño y a mí como un ser pensante. Y no me desligo de ellos por nada del mundo. Son los Doctores que elegí para mis hijos, en ellos confío y mucho. Del resto, de los semidioses, me he olvidado. Creo que no vale la pena dedicarles ni siquiera un poco de mi energía sintiendo rabia o rencor por ellos. Allá ellos con su ego y sus problemas psicológicos, jajajaja!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Totalmente de acuerdo. Los que hemos pasado por esto sabemos perfectamente de lo que estás hablando.

    ResponderEliminar
  7. Gracias a todos por sus comentarios. Lo que falta es esto precisamente: la discusión. Hay que visibilizar estos temas, ponerlos sobre la mesa y discutirlos, sólo así podremos cuestionar los actuales paradigmas y proponer otras alternativas.

    Natalia vas a tener que tratarme!!! A ver si como tu paciente logro superar este bache emocional.

    Prima te quiero muuchooo y quiero darte un abrazo rompecostillas pronto.

    Mi Nelly te entiendo perfectamente, yo mato a esa mujer!!! La que hizo el comentario sobre Matt, es que se pasan. Y no sé qué harás, pero yo quiero una sobrina con tus cachetes y tus crespos.

    Javy estuvo buenísimo lo de la caja de Zucaritas, jajajaja, me hiciste reír mucho.

    Sonia gracias amiga por la recomendación y sugiero que nos anotemos como pacientes de Natalia ;)

    ResponderEliminar
  8. Yo me anoté hace rato!!! Y todavía no deja de asombrarme la sabiduría de Natalia :))))

    Y secundo eso, hay que poner estos temas sobre el tapete. No puede ser que casi todos los padres de niños con necesidades especiales tengamos estos traumas. Claramente hay algo que no funciona acá.

    ResponderEliminar
  9. Jajajaja! La clave es ARRANCAR!!!

    Yo arranqué del "mejor" médico otorrino que existe en Chile experto en hipoacusia que me trataba como idiota y quería implantar a mi hijo sin haberlo oído hablar una sola palabra y llegué a manos de uno más joven, menos experto pero que conoce mi nombre y le llama a mi hijo "mi paciente favotito".

    Arranqué de la fisiatra cuando, después de las OTP quiso ponerle canaletas a mi otro hijo e inyectarle botox. Lo llevé a correr todas las tardes para fortalecer su musculatura y punto final.

    Arranqué de un experto que me trató como basura porque no sabía el significado de la palabra atópico.

    Arranqué de uno que encontró "interesante" el caso de mi hijo e inventó un experimento para hacer con él.

    En fin. El que busca siempre encuentra. Hoy no soltaría a los doctores que tratan a mis hijos por nada del mundo. Me costó un mundo encontrarlos y son NUESTROS médicos.

    Besos.

    ResponderEliminar
  10. No puedo estar más de acuerdo contigo Carolina, la verdad es que los MD no son capaces de reconocer que no lo saben todo y ser empáticos con lo obvio escapa muchas veces de sus facultades. La esperanza de una rehabilitación no puede ser negada de entrada, no importa lo crudo que pueda ser el diagnóstico, siempre se puede mejorar. Ellos debieran informarse para poder orientarnos mejor qué hacer y cómo ayudamos a nuestros hijos.

    ResponderEliminar
  11. Gracias a todos por sus comentarios. Lo que falta es esto precisamente: la discusión. Hay que visibilizar estos temas, ponerlos sobre la mesa y discutirlos, sólo así podremos cuestionar los actuales paradigmas y proponer otras alternativas.

    Natalia vas a tener que tratarme!!! A ver si como tu paciente logro superar este bache emocional.

    Prima te quiero muuchooo y quiero darte un abrazo rompecostillas pronto.

    Mi Nelly te entiendo perfectamente, yo mato a esa mujer!!! La que hizo el comentario sobre Matt, es que se pasan. Y no sé qué harás, pero yo quiero una sobrina con tus cachetes y tus crespos.

    Javy estuvo buenísimo lo de la caja de Zucaritas, jajajaja, me hiciste reír mucho.

    Sonia gracias amiga por la recomendación y sugiero que nos anotemos como pacientes de Natalia ;)

    ResponderEliminar
  12. No sabes como te entiendo, mi hermana esta desahuciada desde hace 64 años, como lo ves, desde siempre ha ocurrido lo mismo, mi hermana es como Martín y aun esta feliz en su mundo pero feliz...

    ResponderEliminar
  13. Muy cierto mi Caro..por fortuna tu y Juan han decidido superar los diagnosticos medicos y seguir adelante...felicitaciones otra vez!!!
    Un abrazote

    ResponderEliminar
  14. Siiii mi Maira, igual hemos encontrado médicos maravillosos, ese famoso 10% Y vos cómo andás?

    ResponderEliminar

Te invito a escribir tus comentarios a continuación. ¡Gracias por participar!