miércoles, 15 de junio de 2011

Conocer a tantas familias que comparten una situación de discapacidad y que están en la búsqueda constante de herramientas que les ayuden a sus hijos a mejorar su calidad de vida, ha sido una de las experiencias más impactantes, emocionantes y enriquecedoras que he tenido este año. De una u otra manera, me sentí reflejada en cada una de las familias que participaron del Primer Entrenamiento de ABR en Colombia y me enseñaron tanto que sólo tengo palabras de agradecimiento con cada una de ellas. Esa complicidad y empatía es una de las ganancias extra de este entrenamiento.

Los entrenadores -Richard, Gavin, Daiana, Rafa y Yoli- se han convertido en esos orientadores que apoyan y te dan seguridad para continuar en un proceso que ya es parte fundamental de nuestras vidas. 

Mi bisabuela tenía un dicho muy sabio: "Cada quien cuenta la historia dependiendo de cómo le vaya en el paseo" Bueno, a nosotros nos ha ido muy bien en este paseo llamado ABR.

Hemos logrado incorporar la terapia a nuestra cotidianidad, hemos visto cambios importantes no sólo en la estructura músculo esquelética de Martín, sino en su calidad de vida y de paso en la de nosotros; nos sentimos cómodos con los ejercicios y con la técnica en sí, además Martín es un niño supremamente colaborador que nos facilita la aplicación de cada uno de los ejercicios; las evaluaciones son momentos no de tensión, sino de celebración por cada uno de los avances que vemos en nuestro hijo; nos sentimos cómodos y satisfechos tanto con el proceso como con los resultados y hemos logrado conformar un equipo humano maravilloso alrededor de la rehabilitación de Martín. 

Decir que me siento bendecida es poco y se queda corto. Me siento profundamente feliz y bendecida de contar con ABR. Sólo deseo que muchas más familias se puedan sumar a este proceso y que se sientan tan satisfechas como lo estoy yo.

Obviamente hay cosas por mejorar. Por ejemplo, los costos de ABR son todavía muy altos para las familias latinoamericanas. Ojalá poco a poco se convierta en una terapia más accesible y así muchas más familias puedan pagarla porque es obvio que si no hay más niños inscritos es precisamente por los costos que tiene la terapia. 

2 comentarios:

  1. Qué bien sintetizaste todo lo que sentimos!!! De verdad que muchas muchas cosas mejoran con ABR, no sólo el cuerpo de nuestros hijos, y conocer estas familias también nos cambia a nosotras, no?

    A seguir trabajando porque ABR sea cada vez más conocido y más accesible! Una opción de rehabilitación para todos!

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  2. Si, definitivamente estamos muy contentos con ABR, ojalá el Satélite de Colombia siga convocando cada vez a más familias.

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