jueves, 7 de julio de 2011

Un Blog sobre algo más que Discapacidad

"Martín, un proyecto de vida" es un Blog que habla sobre discapacidad, pero también sobre la vida, sobre la importancia de los pequeños detalles, sobre el amor, la fortaleza, la toma de consciencia y la felicidad. 

Pero ante todo es un Blog que pretende reflejar el camino recorrido por mi familia y por mí desde una perspectiva de respeto por la diversidad y el maravilloso encanto de ser seres únicos con nuestras falencias y potencialidades. Esto implica no sólo contar lo bueno, alegre y bonito, sino también compartir los momentos de angustia, dolor y desesperanza.

He hecho muchas confesiones en este Blog, pero aún no les he contado que durante el primer año de vida de Martín muchas veces deseé que él (y yo de paso) dejara de sufrir porque para mí su llanto significaba eso: que sufría y era enormemente infeliz. Sí, deseé que mi hijo se muriera porque no me parecía justo que sufriera y creía que estaba viviendo una vida poco digna. Me cuestionaba constantemente si había valido la pena que Martín sobreviviera.

Creo que a nadie me atreví a confesarle este pensamiento que me atormentaba y me hacía sentir culpable, infeliz, angustiada y deprimida. Bueno, nadie excepto a Juan. Sin embargo, fue el mismo Martín quien despejó todas mis inquietudes:  poco a poco dejó su irritabilidad, dejó de llorar, su reflujo se controló, empezó a sonreír, reaccionaba a mis abrazos y caricias... Poco a poco me demostró que sí había valido la pena y me convencí de que si él estaba dispuesto a vivir y a luchar, yo no podía estar por debajo de sus expectativas.

Ahora rezo para que nos siga acompañando y para que no le pase nada que pueda acabar con su existencia. Ya no me imagino mi vida sin Martín, ya es imposible arrancármelo del alma y por eso le agradezco a diario por todas las enseñanzas y el amor que nos ha dado.

Les confieso esto ahora porque sé que muchas mamás se sienten culpables o avergonzadas cuando se ven "pidiendo" que el sufrimiento de sus hijos y el de ellas termine. Nada más humano y nada más incomprendido. A ellas les quiero decir que no hay motivos para sentir vergüenza o culpa, que estos sentimientos son totalmente normales y muy humanos, que busquen a alguien que las escuche sin juzgarlas y les ayude a superar esta primera etapa de dolor y desesperanza.

Toma tiempo comprender que nuestros hijos con discapacidad son una bendición y una gran oportunidad para crecer como seres humanos, echando por tierra falsos paradigmas sobre la felicidad, el amor y el bienestar.

2 comentarios:

  1. Querida Carolina: ya te lo he dicho antes, me sorprende que en algunos sentimientos y vivencias parecemos almas gemelas. Ya leíste mi post y sabes que no sólo te entiendo, sino que comparto todo lo que piensas acerca de este tema tan potente y doloroso.

    Un enorme abrazo. Eres valiente por haber escrito lo que escribiste, sé que no es fácil.

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  2. Si Natalia, es increíble lo mucho que también me identifico con lo que escribís, me encanta eso, pues sabés bien que es difícil sentirse acompañado y comprendido en este camino.

    No fue fácil decidir publicar este Post, creo que lo tenía guardado desde hace un par de meses. Es duro aceptar públicamente que quisiste que tu hijo se muriera, pero es necesario empezar a nombrar las cosas como son, por nosotras y por las mamás que vienen detrás y que pueden estar sintiendo lo mismo en este instante.

    Un abrazo y siempre es un gusto leer tus comentarios y tu Blog;)

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