lunes, 15 de agosto de 2011

Me bajo de este tren

Me ha costado y mucho. No puedo. Simplemente no puedo, por eso me bajé del tren. Me siento incapaz de meter a Miguel de cabeza en ese torbellino de "debería ser", de competencia, comparaciones y exigencias desbordadas. ¡Por Dios tiene tres años y nueve meses de edad! Pero ese es el común denominador en muchos colegios de Bogotá.

Hablando con una psicóloga amiga me contó que en este momento la mayoría de sus pacientes son niños "estresados" de ocho y nueve años de edad, agotados por la presión y exhaustos por la carga académica. No, no quiero eso para mis hijos.

Estoy buscándole colegio a Miguel y no ha sido fácil. No he encontrado, hasta el momento, un colegio que se preocupe por lo mismo que nosotros: porque Miguel sea feliz en su proceso de aprendizaje. No quiero que hable tres idiomas, ni que lea y escriba a los cinco años, ni que se sepa las capitales del mundo a los ocho.

Quiero un espacio donde no se sobrevalore lo académico, sino que se le dé su justo valor; quiero un lugar en el que Miguel se desarrolle íntegramente en todas sus dimensiones, sin presiones, ni competencia desbordada hacia fuera ni comparaciones; quiero un colegio que le siga enseñando a ser respetuoso con la diferencia, amoroso con sus compañeros, analítico, que le enseñe a pensar y que le permita ser feliz.

Como les digo, no he podido, y definitivamente no puedo, ya no, tal vez si Martín no hubiera cambiado drásticamente mis prioridades en la vida estaría todavía subida en el tren y pensando que es la mejor forma de educar a mis hijos, pero Martín me hizo reevaluar todo aquello que creía importante. Y ahora mi prioridad no es la cantidad de conocimiento que mis hijos puedan acumular, sino lo felices que puedan llegar a ser dando siempre lo mejor de ellos, pero comparándose con sus propios logros y retándose a ellos mismos.

3 comentarios:

  1. Bravo amiga!!! Ese tren es horrible y no permite disfrutar la vida ni alcanzar la sabiduría. Definitivamente Martín ha sido un gran Maestro, me quito el sombrero!!!! Que todo se organize para que se vayan a Cali!!!

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  2. Absolutamente identificada!!!! jajajaja! Como siempre... A mí me tocó bajarme del mismo tren hace unos 5 años aprox.
    En Chile, yo pude encontrar ese colegio que buscas, uno tan abierto y amoroso que caben mis tres hijos en él. Estoy segura que tú también lo encontrarás para Miguel, y tal vez hasta Martín pueda ir al mismo. Hay que tener fe, cruzar los dedos e informerse mucho.
    Muchísima suerte en la búsqueda!!!!!
    Un abrazo.

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  3. Caro...le voy a preguntar a mi hermana que es psicologa educativa que colegio te puede recomendar en Cali. Un abrazote

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