miércoles, 28 de septiembre de 2011

De Mudanza...

Andamos en plena mudanza. O ya estoy muy vieja (y me canso con mayor facilidad) o ya se me había olvidado lo que implica mudarse, ufffffff, ¡¡¡ando rendida!!!! Pero ya casi estamos organizados. Un recuento de lo ocurrido durante este mes: Llegamos a Cali el 1 de septiembre y nos quedamos en el apartamento de mis papás. Empezamos a buscar casa para instalarnos, colegio para Miguel, terapias para Martín, visitas familiares, reencuentros con amigos que no veía hace nueve años y con otros que sí veía de seguido, pero no por eso han sido menos emotivos los encuentros.

Poco a poco fuimos encontrando el lugar perfecto para cada cosa: el colegio de Miguel, las terapias de Martín, nuestra casa... De hecho, la foto muestra la vista trasera de la casa, estamos muy felices y sorprendidos de lo bien que se han adaptado nuestros hijos: Miguel no quiere ni ir al colegio por quedarse en su nueva casa; Martín grita de alegría y le encanta tocar los árboles; Baruc se revuelca en el pasto y corre sin parar; y Ágata ya ha hecho sus primeras excursiones a campo abierto. 

No tenemos Internet todavía e ignoro cuándo lo instalarán, así que andaré como medio perdida. Hoy nos reuniremos a conversar algunas familias veteranas de ABR y otras que quieren iniciar el proceso. Prometo fotos del encuentro. También prometo responder correos apenas aterrice, mi mente aún cree que andamos de vacaciones. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

¡Se cierran Inscripciones!

HOY, 22 de septiembre se cierran inscripciones para participar del Segundo Entrenamiento de ABR en Colombia. Si están interesados, por favor escribirle a Isabel Burgoa (isabelburgoa@abrcanada.com) y ella les explicará cómo es el procedimiento a seguir. 

Este paso es obligatorio tanto para familias nuevas como para las veteranas. El entrenamiento será a finales del mes de noviembre en la ciudad de Cali. 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Y sí se pudo...

Finalmente, luego de muchas averiguaciones, llamadas y gracias a la prima Vero, dimos con el teléfono del señor Alex Lemos de la Secretaría de Tránsito de Cali, quien telefónicamente me aseguró que SÍ ES POSIBLE TRANSPORTAR A MARTÍN en los horarios de restricción vehicular. Aquí lo insólito es que los TRES funcionarios públicos que me atendieron personalmente me hayan dado otra información y me hayan asegurado que era imposible este tipo de excepciones. 

Los requisitos:
1. Llevar las señales de discapacidad en los vidrios delantero y trasero del carro.
2. Efectivamente, transportar al niño o persona con discapacidad.
3. Tener el diagnóstico o la historia clínica de la EPS, el pediatra o el neuropediatra donde haga constar la discapacidad de la persona. 

¡Niñas sí se pudo, por lo visto nos figuró empezar a besar sapos! ;) Gracias a todos por sus comentarios, ideas y gracias especialmente a la prima Vero por su pilera.

martes, 20 de septiembre de 2011

¡Plop!

Cuando uno habla con un funcionario público, sabe a qué se enfrenta. El de hoy superó todas mis expectativas. En Cali NO es posible diligenciar un permiso para andar con Martín en los horarios de restricción vehicular, lo que sí era permitido en Bogotá.

Mi restricción vehicular es el día viernes de 7 am a 10 am y de 5 pm a 8 pm. En ese lapso de tiempo, no podremos circular en nuestro vehículo por la ciudad, eso implica: no terapias, no citas médicas y si tenemos una emergencia con Martín nos toca “comprar otro carro o usar el servicio público” como muy amablemente nos sugirió el funcionario que nos atendió.

Por algo decía Einstein que la estupidez humana es infinita. Como en Bogotá sí se puede obtener el permiso, creí que en mi adorada Cali también, pero me equivoqué. ¿Soluciones posibles? Hasta ahora la única concreta es que mi papá nos auxilie con su carro, el problema es que no vamos a vivir tan cerca y me preocupa el  ítem “Emergencias con Martín”

Sobra decir que le quise saltar a la yugular al funcionario, especialmente por su indolencia e ignorancia frente a las situaciones de discapacidad, eso no era con él, no era su problema y nunca comprendió por qué pedíamos un permiso para transportar a Martín. “¿Y es que él no puede manejar? Porque ahí sí le podemos dar el permiso” Cuando nos dijo esto, entendí que sería más fácil encontrar a un sapo, besarlo y que se convirtiera en príncipe.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Entrenamiento de ABR en Colombia

Las inscripciones para el Segundo Entrenamiento de ABR en Colombia están abiertas. La próxima sesión tendrá lugar en Cali a finales del mes de noviembre de este año. 

Recuerden que las inscripciones son con Isabel Burgoa de ABR Canadá y pueden escribirle al correo isabelburgoa@abrcanada.com

Las inscripciones cierran el 22 de septiembre.

domingo, 11 de septiembre de 2011

"Hay que celebrar el ser diferente"

Me llegó al corazón esta historia de vida porque hace énfasis en lo importante: Todos somos diferentes y es esa diferencia la que nos hace seres únicos y especiales. Por eso hay que celebrar el ser diferentes.

Sus padres nunca la etiquetaron, nunca la trataron como una niña con discapacidad por carecer de sus dos piernas, le exigieron lo mismo que a su hermano y le dieron el mismo trato, sin preferencias. Qué buen ejemplo a seguir. Es más fácil etiquetar a las personas que atreverse a conocerlas y respetarlas por lo que son: diferentes a nosotros. 

Aimee Mullins estará en Bogotá el 19 de septiembre como invitada especial del Centro Integral de Rehabilitación de Colombia, Cirec. Los invito a leer algunos apartes de la entrevista que le hizo la Revista Caras a esta valiente mujer:

Aimee Muller es una mujer de un talento excepcional. En su adolescencia fue una atleta de élite, después una modelo destacada, más tarde actriz, además es la presidenta de la Fundación de Mujeres Deportistas de Estados Unidos y la nueva imagen de la marca de cosméticos L´Oreal. También estudió Relaciones Internacionales y Diplomacia en la Universidad de Georgetown. Lo que muy poca gente sabe es que todo lo ha logrado sin sus dos piernas, pues por culpa de una enfermedad congénita llamada hemimelia fabular que afecta las pantorrillas y los pies, debieron amputárselas cuando sólo tenía un año de edad. Nació hace 35 años en Allentown, Estados Unidos.

"La primera vez que vi la palabra discapacitada asociada con mi nombre fue a los 20 años. Eso me produjo un gran shock porque a mí siempre me trataron como a una igual. Sólo me sentía diferente en el sentido en el que todos los niños lo sienten. Es que la normalidad no existe, no hay estándares que lo establezcan. Uno nunca va a saber cuál es el sentimiento de ser ciego o ser de otro género, en cambio sí puede entender el sentimiento de ser diferente"

"Saber que somos diferentes y tenemos el derecho de no encajar. Hay que celebrar el ser diferente, permite un punto de vista único y eso te da poder. Nunca le hablo a la gente con discapacidad, les hablo a todos porque todos tenemos alguna discapacidad"

Los invito a celebrar el ser diferentes.
Los invito a amar la diferencia.
Los invito a aprender de la diferencia.
Los invito a aceptar la diferencia en sus vidas.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Acerca de mis prioridades

Cuando comprendí los alcances de la lesión cerebral de Martín, creí que mi vida se había terminado, estaba segura de que sería imposible volver a ser feliz, volver a soñar o, siquiera, continuar viviendo. Y sé que muchas personas pensaron, y yo también, que mi vida tal y como la concebía en ese instante había concluido: una vida llena de esperanza, de futuros posibles, de una exitosa carrera, de reconocimiento, de logros, de momentos de felicidad...

No fue fácil darme cuenta de que la discapacidad de mi hijo no era un motivo para dar nuestra vida por terminada. Me tocó recorrer un camino lleno de dudas, de momentos de profunda depresión, de largas etapas de desesperanza, para finalmente comprender que mis prioridades habían cambiado drásticamente. Y esto quedó claramente reflejado en la visita que tuve hace un par de semanas.

Antes de regresar a Cali, una amiga de antaño nos visitó en Bogotá y compartimos una semana de deliciosas comidas, largas charlas y amenas veladas. Me alegró mucho verla, pero me sorprendió que estuvo "conflictuada" porque desde diciembre del año pasado no trabajo. Pero no sólo eso la "agredió", sino que se sintió fuera de lugar al encontrar a una Carolina distinta, con otras prioridades, con otros intereses y expectativas. Se sintió traicionada al no encontrar a la amiga que había dejado hace algunos años e intuyo que no supo qué hacer con este ser desconocido que se le plantó enfrente.

Me sorprendió y me costó un poco hacerla entender mi punto de vista, especialmente el referente al ámbito laboral: ¡Claro que quiero volver a trabajar y por supuesto que mi profesión es importante en mi desarrollo personal! Pero ahora la prioridad es otra. Les mentiría si les digo que no me ha angustiado este tema de ser económicamente productiva otra vez. En una de esas crisis, una amiga muy querida me dijo: "Disfrutá de tus hijos, las etapas con ellos no se vuelven a repetir nunca. El trabajo siempre estará ahí, pero ellos no"

Así que eso hago: disfruto plenamente de mis hijos y espero el momento oportuno para retomar mi vida laboral. Lo que ocurre es que no puedo negar que he cambiado, que mis prioridades son otras y que mi desarrollo profesional es importante, pero ya lo vivo desde otro punto de vista: ya sé que no será el éxito, ni el reconocimiento ni el dinero el que me hagan sentir plena y feliz. Sé que es un ámbito importante y que lo retomaré, pero ya las expectativas son otras. ¿Es esto bueno o malo? Creo que ni lo uno ni lo otro, estoy convencida de que para ser feliz existen muchos caminos posibles y es la tarea de cada quien buscar cuál es el suyo. Yo ya encontré el mío o por lo menos creo estarlo recorriendo ¿y ustedes?

viernes, 2 de septiembre de 2011

¡Nos vamos a caer al río!

Ésta es la vista desde el apartamento de mis papás en Cali.
Ayer toda la familia viajó de Bogotá a Cali: Juan en el carro con los peludos y yo con los niños en avión. Nos fue muy bien. Ya estamos en Cali, muy cansados, pero muy contentos, rodeados de todo el amor de la familia y amigos. Dos anécdotas:

  1. El avión se movió mucho antes de aterrizar en Cali. De hecho, creo que ha sido el vuelo más movido que me ha tocado en esta ruta. Martín estaba asustado por los vacíos que sentía, pero Miguel estaba feliz; él creía que estábamos en un rodadero. Sobra decir que el ambiente en la cabina era tenso, la gente estaba asustada. De un momento a otro, Miguel miró por la ventana, vio las montañas y ríos, y gritó muy entusiasmado: "¡Nos vamos a caer al río, nos vamos a caer al río!" Solté la carcajada, aunque al resto de pasajeros no le pareció tan gracioso ;)
  2. Me sorprendió gratamente un artículo que leí en la última edición de la revista de Avianca (la aerolínea en la que viajamos): permiten a personas con discapacidad viajar con sus perros entrenados en la cabina del avión. Sorprendente, si tenemos en cuenta que en la mayoría de centros comerciales de mi país no permiten que las personas con discapacidad visual entren con sus perros lazarillos.
Bueno, iré a descansar y a seguir desempacando. Los tendré informados.