viernes, 28 de octubre de 2011

Feliz hasta los huesos

Estamos en Cartagena de vacaciones familiares: playa, mar y sol. Ana María, una de las hermanas de Juan, vive acá, así que nos hemos sentido como en casa, literalmente. Ana y Roberto, su pareja, han sido uno excelentes anfitriones.

Hoy fuimos a la playa y las condiciones eran perfectas: el agua caliente, poco sol y un oleaje moderado. Así que pudimos meter a Martín. Hace un año Martín y Miguel conocieron el mar (Martín y Miguel conocen el mar), pero en esa ocasión el agua estaba muy fría y no lo pudimos meter. Así que oficialmente ésta es la PRIMERA VEZ que Martín se mete al mar. 

Qué les puedo decir, se me sale la lágrima de solo recordar su cara: FELIZ, con una sonrisa gigante, pataleando sin parar y gritando de alegría. En ese preciso instante sentí que había valido la pena todo: el desplazamiento con Martín, las conexiones aéreas, el transporte por tierra, todo, todo valió la pena al ver a mi hijo radiante de felicidad.

Y es que los padres de niños con discapacidad me entenderán cuando digo que TODO es más difícil cuando salimos con nuestros hijos de vacaciones y no precisamente por su condición, sino por las condiciones del entorno: la movilidad es supremamente complicada, laboriosa y uno termina exhausto.

Lamento no haberle tomado fotos a la expresión de Martín metido en el mar (el agua me llegaba al pecho), pero les dejo éstas de consuelo. A propósito, Miguel no se cansa de jugar con las olas, ¡ayer lo pudimos sacar del mar a las 6 de la tarde! Mañana viajaremos a la Isla del Pirata, dormiremos allá y, posiblemente, habrá nadada con los delfines. Esperen fotos.
La Playa de Bocagrande vista desde el apartamento de Ana.
Miguel recargando baterías.
A punto de meternos al agua.

1 comentario:

  1. Ohhh! Me emocioné!!! Supongo que no será la última vez que lleves a Martín a la playa si todavía están allá... ¡Queremos fotos de su carita!

    Besos!

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