jueves, 20 de octubre de 2011

A veces no es tan malo

No sé en qué momento se me convirtió en algo impensable esto de detenerme. No tengo consciencia de por qué ocurrió o por qué siempre estuve por la vida corriendo, haciendo sin parar, sin darme un respiro, como si la vida se me fuera a acabar mañana... Porque eso era lo que sentía: que no me iba a alcanzar la vida.

Y entre tanta carrera, tantas obsesiones, neurosis, agendas y control, nació Martín. Un parte aguas en mi existencia definitivamente. Ahora no se me hace tan descabellado parar, detenerme a pensar, a observar qué es lo que me está mostrando la vida, por dónde es que se están abriendo los caminos, tomarme un respiro sin sentimientos de culpa.

Ya no estoy sumergida en una carrera contra reloj, ya no me auto impongo (o cada vez menos) rutinas agobiantes. Desde que Martín tiene 28 días de nacido estamos en todo tipo de terapias, hemos probado todo lo existente, dedicándonos horas y horas a su rehabilitación sin descanso ni tregua. Creo que es primera vez en siete años que nos detenemos.

Mudarnos a Cali implicó no sólo un cambio de ciudad, sino un cambio de ritmo de vida y una transformación en nuestras prioridades cotidianas. Por primera vez no sé qué sigue con Martín, pero, contra todo pronóstico, me siento tranquila. Se los confieso: no tengo ni idea qué sigue en la rehabilitación y en la vida misma de Martín.

Estamos retomando tímidamente ABR, pero no hay en el panorama nada más: ni colegios, ni más terapias, nada. Martín está disfrutando de sus abuelos, de su familia, de la piscina, de los paseos por el campo, del río, simplemente eso: disfrutando, viviendo, sin más expectativas en mi cabeza por lo menos.

¿Qué sigue? No lo sé, pero algo he aprendido en este camino, no crean que soy tan testaruda: ya llegará el momento en que sabré qué sigue. Ahora es tiempo de disfrutarnos, de apapacharnos, de ser sólo una mamá y un hijo dándose amor y compartiendo horas, horas y horas de no hacer nada.

8 comentarios:

  1. Tiempo para todo prima...lo importante es saber reconocer la validez de cada cosa:)

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  2. Pero claro que nunca es malo!!! al contrario!!! Que delicia bajarle al alebreste y al amperaje. Aprovecha que tenes esa sensación, disfruta de tus hijos, de Juancho, de los peludos, de tu familia, de los pies descalzos, el olor a lluvia, la comida recien hecha, en fin...tantos placeres simples que a veces nos perdemos por andar disque "cumpliendo" baaaaaahhhhh!!!!
    Vero.

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  3. Disfrutar la vida! La mejor terapia para cualquier niño, sin duda! Le estás regalando recuerdos de infancia entrañables. Tal vez no estás heciéndole terapia física, pero lo estás fortaleciendo emocionalmente. Y ya sabrás qué ocurrirá con el resto ¿quién tiene dudas de eso?

    Un abrazo!

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  4. Tienen tooodaaa la razón, ya estoy reseteando el disco duro para aprender a disfrutar de estos momentos sin remordimientos. Gracias a todas y un abrazote.

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  5. Me parece que fue ayer cuando te decia y me repetia lo que hace mucho anos un amigo muy sabio me compartio: el mundo o la vida no se acaba el domingo a las 6 de la tarde. Y hoy entiendo que tal vez si se acabe, pero ya no tengo tanta prisa en planear, ni en tener todas las horas de mi dia llena de actividades. Yo entendi que los planes no son mas que una ilusion y que uno debe dedicar tiempo a todo lo que considera importante. Bien por ti Caro, una vez mas!

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  6. Te odio tanto cuando escribes esto,porque primero me haces pensar tanto en lo que vivo diariamente y que muchas veces tampoco para a pensarlo y te odio con odio que sabes que es de ese que significa amor porque no puedo expresarlo igual que tu,pero luego me siento y pienso,pues para eso te tengo, para que lo describas tambien por mi.
    Te quiero mucho amiguis loca.

    Edna

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  7. Siiiiii Maira, de acuerdo, planear y creer que controlamos algo es pura ilusión, pero qué difícil es aceptarlo!!!! Bueno, estamos en el camino, así que pa´delante!!! Besos.

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  8. Edna, amiga, extraño nuestros cafés!!! Jajajaja, no me odiés, antes quereme mucho y vení a visitarme. Besos y yo también te quiero mi amiga fashion.

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