jueves, 10 de noviembre de 2011

Cuando "Ángel" es un insulto

Cuando alguien le dice “Ángel” a Martín siento rabia, pero no había podido saber por qué hasta hace poco que una mamá amiga lo plasmó en su Blog (No somos ángeles, no nos caímos del cielo) Bueno, aunque Natalia le da otra interpretación, pero leerla me ayudó a comprender mi molestia.

Siento ira porque decirle “Ángel” a Martín es negar su condición de niño y tratar de “compensar” el que haya nacido con una discapacidad. O por lo menos con ese “tono” lo enuncian las personas que me lo han dicho. Decirle “Ángel” es segregarlo, sacarlo de su grupo de pares y ponerlo por encima de los demás niños. No señores, ni por encima ni por debajo, Martín es igual a cualquier niño de su edad, que eso quede claro. No es un ángel, su discapacidad no lo convierte en un ser superior, pero tampoco en uno inferior. Es lo que es: un niño común y corriente de casi 7 años de edad.

Sospecho que detrás de esa nominación hay realmente un dejo de lástima por parte de la persona que lo dice. No sabe cómo llamarlo, no sabe cómo nombrar nuestra realidad, no sabe cómo sentirse frente a Martín, ignora cómo interactuar con él, así que si lo llama “Ángel” se ahorra el esfuerzo que le implica re-conocer en Martín a un niño simplemente.

También tienen la manía de decirme que he sido bendecida por Dios al tener a un hijo como Martín. Ni bendecida ni maldecida. He sido afortunada de ser mamá tanto de Martín como de Miguel. Y es aquí donde se me empieza a subir la temperatura. La línea que separa la lástima de lo “milagroso” es bien difusa, así que no caigan en ese juego ni me provoquen una úlcera por favor. Llamen a Martín por su nombre, vean en él a un niño común y corriente, sin expectativas angelicales. Les aseguro que se sorprenderán al darse cuenta de que pueden interactuar con él como lo hacen con cualquier otro ser humano.

8 comentarios:

  1. Mejor no lo pudiste decir carolina...te apoyo 100% en eso!!felicidades eres una mujer de armas tomar!! me encanta leerte!!besos desde maracaibo-venezuela!

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  2. A mí todos los niños me parecen ángeles por lo que me hacen sentir, porque no puedo evitar sonreir y pensar en el milagro que es el estar vivo. Pero tienes razón, o todos o ninguno, yo apuesto porque todos son ángeles

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  3. ¡Muy bien dicho, amiga! ¡Así se habla! No tenemos ángeles, tenemos hijos-niños! Y claro que hay algo de lástima detrás de denominarlo "angelito"... O al menos, una sensación de incomodidad , de no saber cómo tratarlo, qué decir, cómo llamarlo. SE llama Martín y punto.

    Un gran abrazo.

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  4. Jajajaja, bueno Marta, se vale, si par vos todos los niños son ángeles, se vale... es distinto si lo manifestás de esa forma.

    Yislein gracias por leernos, por participar y me encanta tenerte en este espacio.

    Natalia fuiste vos la que dio en el clavo, me sentí tan identificada con tu Post que inmediatamente me salieron las palabras (bueno, las letras para escribirlo) Abrazos y d enuevo gracias, es una maravilla estar tan conectadas.

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  5. Caro,
    Quise tomarme el tiempo de reflexionar sobre este tema de llamar angeles a los ninos con discapacidad. El tema de las discapacidades es un tema complejo, nos hacen falta palabras para nombrarlo y apertura para entenderlo. Lo que no conocemos nos asusta, eso esta claro.
    Creo que tiene mucha validez lo que dices, pero tambien creo que asi como Marta considera que todos los niños son angeles, puede haber otros significados al uso de esa palabra.
    Con respecto a lo de ser bendecidas o no al tener alguien con discapacidad en una familia....tengo sentimientos encontrados y lo confieso. Yo tengo una hermana sorda, creo que para mi familia eso ha sido un reto y una bendicion al mismo tiempo, pese a todas las dificultades que hemos enfrentado en el dia a dia. Es una bendicion tener una hermana con sordera porque creo que eso me ha permitido valorar la importancia de escuchar al otro y de entender que en el silencio hay otros significados. Es una bendicion porque sin Mariela, mi hermana, sospecho que la vida de toda la familia seria otra; no se si mejor o peor, pero si otra.
    Gracias por motivarme a pensar en el uso del lenguaje que puede ser muy excluyente.
    Te quiero mucho!

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  6. Sí mi Maira, creo que las interpretaciones y los usos pueden ser muchos, pero sí es una tendencia: lo usan para "compensar" O por lo menos dentro de ese contexto lo he escuchado.

    No conozco a Mariela ni a tu familia (algún día), pero estoy segura de que son mejores seres humanos gracias a la situación de discapacidad que les tocó afrontar. Y vos, indudablemente, sos lo que sos en gran parte por la experiencia vivida al lado de tu hermana.

    No para todas las personas el aprendizaje es igual o positivo, no todos tienen las mismas herramientas, pero indudablemente somos otros después de vivir una experiencia de éstas.

    Un abrazote y me encanta tenerte de nuevo por esto slares amiga. Besos.

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  7. uff!!! me alegra no ser la única que piensa así. Decir que nuestros hijos son ángeles es algo bien contradictorio. Te cuento que lo que más me molesta es cuando hablan de nuestros hijos como si ellos no escucharan y les lanzan esa mirada lastimera ay no que horror! mejor ni sigo. Me alegra encontrar un blog colombiano así de honesto y del corazón. pásate por el mío (burbujitas de esperanza: angelaco.wordpress.com) mi hijo tambièn tiene autismo y es tan valiente o más que cualquier terrícola jeje.

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  8. Hola Ángela:

    Siiiiiii, creo que la lástima es una de las formas más sutiles de agresión y discriminación para cualquier persona. Voy a leer tu blog!!! ABrazos.

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