domingo, 5 de mayo de 2013

Estado: Sobreviviendo

Cuando intercambio correos con otras madres de niños con discapacidad, muy frecuentemente me preguntan cómo hacen para superar el dolor, aceptar la discapacidad de sus hijos y volver a sonreír. Me encantaría decirles que va a ser fácil y pasajero, pero no, no lo es. 

Lo primero que pienso cuando me preguntan esto es: PIDAN AYUDA, pues si lo hacen, significa que ACEPTAN que la situación las sobrepasó y que no pueden solas. Y es que para las mujeres es tan DIFÍCIL dar este paso, no sé si es por nuestra tendencia a querer resolver todo solas o la manía de sentirnos débiles si aceptamos que necesitamos de los demás para superarlo. Reconocer nuestros límites es reconocer nuestra humanidad.

Las mujeres somos cíclicas, nos guste o no, y en esos movimientos elípticos volvemos a vivir situaciones que creíamos superadas. Así estoy en estos momentos: me vuelve a doler, y mucho, la discapacidad de Martín. De nuevo, me siento sobrepasada y frustrada, cansada de luchar, de exigir, de pelear...

Pero aprendí a pedir ayuda, así que llevo ya tres sesiones con una nueva psicóloga en Cali. Me siento de nuevo en estado "Sobreviviendo", es decir, con la energía suficiente para mantenerme a flote. Ahora no hay espacio ni mente para preguntas existenciales, sólo para concentrarme en dar un paso a la vez y ¡con mucho esfuerzo! Saberlos cerca, a cada uno de ustedes, me da fortaleza, así que ¡GRACIAS! Y como dijo mi prima: "La vida no es fácil ni justa, pero es la que tenemos" Así que a vivir intensamente la tormenta, mirándola de frente y sabiendo que también pasará. 

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