miércoles, 7 de agosto de 2013


Con mi nueva psicóloga (se llama Ángela), he descubierto que la culpa no está tan desterrada de mi cotidianidad como creía. Principalmente, la culpa que siento cuando decido que Martín no nos acompaña a ciertas actividades familiares. 

La pregunta que todos se harán es ¿por qué? ¿por qué Martín no nos acompaña a todas las actividades familiares? Básicamente porque no está cómodo ni lo disfruta, pero así yo sea consciente de esta razón tan elemental, me siento culpable.

Ángela me ha ayudado a centrar la situación y a hacerme la pregunta realmente importante: ¿Martín disfruta de la actividad que vamos a hacer? Si la respuesta es no, que Martín no la disfrutará, que estará incómodo, se sentirá intranquilo y no estará feliz, pues se queda en la casa con los abuelos o con Isa (la enfermera) haciendo actividades que sí le encantan: salir a pasear en su coche, ir a la piscina, darle de comer a los patos...

Sin embargo, la presión social también incide en que se me alborote el sentimiento de culpa: los "debería" de los demás, de las otras mamás de niños con discapacidad, las demandas ajenas que a veces se lanzan tan a la ligera, pero que pueden llegar a pesar como un mundo entero sobre los hombros.

Lo más difícil de todo es luchar contra el ideal que existe en mi cabeza: ir juntos los cuatro para todo lado como una familia. Pero anteponer mis deseos o las expectativas de los demás por encima del bienestar (y comodidad) de Martín, es lo que no debe ocurrir.

Bueno, en esas ando por estos días, lidiando con los demonios propios y tratando de que los ajenos no me den la batalla. ¡Feliz semana!

9 comentarios:

  1. Tu lo excluyes de ciertas actividades familiares y te sientes culpable, evita eso y adapta las actividades o cámbialas a algo que a él si le guste, es mejor así, él no tiene porque pagar los platos rotos, merece compartir tiempo con la familia y no con la enfermera. Piénsalo, veras que tengo razón, tu no sentirás culpa y él estará feliz de compartir tiempo con su familia.

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    1. Claro que comparte tiempo, y mucho, con nosotros! Pero definitivamente hay actividades en las que no puede estar y tampoco sería justo con Miguel, mi hijo menor, no hacerlas... En fin, un tema complejo, pero ahí vamos intentando lograr el equilibrio ;) Gracias por participar!!!!

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  2. Hola Carolina. Dime qué actividades no disfruta o a las que no le podéis llevar, si no te importa. No es por juzgarte, es por hacerme una idea sobre cómo será mi situación en unos años... mi niño con PC es aún bebé. Gracias.

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    1. Hola:

      No se puede generalizar, cada niño con o sin discapacidad es súper distinto y disfruta de ciertas cosas y de otras no tanto.

      Martín, por ejemplo, le molestan los viajes largos en el auto y por "largo" quiero decir más de 45 minutos. Tampoco le gusta ir a un lugar (como centros comerciales) en el que hay mucha gente y ruido. Bueno, no lo cupo, a mí tampoco me gusta ;) Y los viajes en avión también lo ponen incómodo.

      Pero deberás esperar a que tu bebé crezca, no te prevengas, cada niño tiene sus ritmos y preferencias y ya el tuyo te irá mostrando con qué se siente feliz. Un abrazo.

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  3. Ay amiga, te veo solita debatiendo este tema en contra de la "corriente". Es muy facil para los padres de ninos que funcionan en lo que llamamos normalidad, tomar decisiones y llevar los ninos a traves de sus decisiones. Cuando los ninos no quieren muchas veces son obligados y asi no esten disfrutando, el deseo de los padres esta primero.

    En nuestra cultura el deseo de los ninos no cuenta, los anulamos amiga. Se que eres una mama muy consciente que reconoce que Martin no disfruta ciertas experiencias y respetas su decision. Pero tienes otro nino que si quiere tener esa experiencia y no es justo negarsela porque Martin no quiere. Tienes la fortuna de contar con el apoyo familiar y disfrutar del apoyo profesional de otras personas; asi que amiga, disfruta las bendiciones que tienes, recibelas con amor y no pierdan la oportunidad de disenar juntos los caminos que cada miembro de la familia debe seguir en su viaje o experiencia vital; y disfruta al maximo los encuentros donde todos comparten como les fue, que aprendieron y que pueden ensenar sobre sus experiencias.

    La clave de la vida es disfrutarla. Sal de la trampa del "deberia ser" que vivimos socialmente, rompe con eso amiga, eso nos atrasa en nuestro proceso de conectar con lo esencial y desarrollar nuestros regalos. Permitele a tus hijos disfrutar siendo ellos mismos, expresando lo que son ahora, el siguiente paso en el proceso de desarrollo depende de la alegria de crear ahora, no en sus frustraciones porque alguien dijo que no era por ahi.... Acuerdate de las tortugas de Nemo....

    Te quiero mucho amiga y muero por hablar contigo. Besos y saludos a Martin, Miguel, tu hermoso marido y los peludos.

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    1. ¡Me hacía mucha falta leerte en este espacio amiga! Gracias por tus sabias palabras y por tus consejos.

      Estoy trabajado muy fuerte en soltar, fluir y dejar atrás los "debería". No te imaginás en todoooo lo que ando metida, jajajaja, ya te contaré, llamame!!!! O dame un teléfono por correo y te llamo!!!

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  4. Hace varios años cuando nació mi Lalis decidí cambiar mis prioridades de amigos para estar en lugares donde ella y nosotros nos sintiéramos a gusto, por supuesto muchos amigos con hijos de la misma edad pero otros ni siquiera tenían hijos; años mas tarde cuando llegó Mike a la casa (Un Labrador Retriever) nos volvimos aún mas selectos y solo íbamos donde mi Lalis y Mike eran bien recibidos, obviamnte un abanico mas reducido de oportunidades pero la pasabamos super. Yo no he tenido la fortuna de conocer a Martín pero te puedo asegurar que en nuestra casa de Armenia el se sentirá tan bien como espero se hayan sentido Miguel, Juan y Tú. A estos lugares hay que ir. Un abrazo

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  5. Mi querida Caro, te cuento que cuando nació mi Lalis (lease mi bebe de 21 años) decidí cambiar mucho el entorno de amigos para que ella y nosotros estuviéramos a gusto, muchos de ellos tenían hijos pequeños y otros no. Mas adelante cuando Mike (Labrador Retriver) llego a la casa la selección fue aún mas fuerte porque ya eran dos condiciones para que nos sintiéramos a gusto en algún lugar. Yo no he tenido la fortuna de conocer a Martín pero estoy seguro que en nuestra casa de Armenia Martín se sentirá como espero se hayan sentido Miguel, Juan y Tu. Espero tenerlos pronto por allá para poder conocer a Martín. Un abrazo

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    1. Mi querido Pacho:
      ¡Es un paseo pendiente con Miguel y Martín! Y no dudo ni por un instante que Martín lo disfrutará enormemente y se sentirá a gusto. Gracias por ser tan especial y hacerme reír. Un abrazo gigante y por acá te esperamos, el sancocho sigue en la leña. Besos y saludos.

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