viernes, 1 de noviembre de 2013

Mamás con discapacidad

Una anécdota muy significativa en esta etapa que vivo y que ahora recuerdo, es que hace un par de años cuando me deprimía y estaba fuera de casa, doña María, la abuela putativa de Martín, me llamaba al teléfono y me preguntaba "Carolina ¿está aburrida o ha llorado?". Asustada y creyéndola bruja, la indagaba y ella respondía "Porque Martín está insoportable, no para de llorar". Así estamos de conectados mi hijo y yo. Pero una cosa es estar conectados y otra, muy distinta, ocupar su lugar y convertirme en una mamá con discapacidad.

Esta simbiosis o fusión la agradezco y era necesario vivirla, pero en este momento le estoy poniendo punto final. En Bogotá mi mundo giraba alrededor de Martín y su rehabilitación, fue una parte del proceso que me permitió conocerlo, aceptarlo, amarlo y sentirme tranquila al tener la certeza que hice lo humanamente posible para que tuviera una mejor calidad de vida. 

Al regresar a Cali, después de seis años, retomé una parte de mi vida que había dejado en paréntesis: volví a trabajar, rescaté mis espacios, Juan y yo tuvimos más momentos de pareja, y descubrí otras actividades con Miguel, mi segundo hijo.  

Ahora soy la mamá de Martín. No soy su terapeuta, chofer, enfermera, maestra, médico y salvadora. Simplemente soy su mamá, eso significa que él tiene sus espacios de aprendizaje y terapias con especialistas, mientras yo tengo mis espacios para vivir la vida de la forma como puedo vivirla: sin discapacidad. 

Suena raro, ¿no cierto? Pero es que con el tiempo nos convertimos en mamás con discapacidad: mamás incapaces de viajar a conocer otros maravillosos lugares si nuestros hijos no pueden hacerlo, mujeres que no llevamos a cabo actividades en las que nuestros hijos con discapacidad no puedan acompañarnos, nos negamos a vivir experiencias o relaciones que no incluyan a nuestros hijos... De esta forma, empezamos a escribir una larga lista de todo aquello que nuestros hijos no pueden disfrutar por su discapacidad y que nosotras tampoco nos damos la oportunidad de vivirlas porque nos sentimos culpables de hacerlo sin ellos.

Ahora la tarea es sentir que delegar no es igual a abandonar. Ahora la misión es dejar de ocupar el lugar de mi hijo: él tiene una discapacidad severa, yo no; él no puede realizar ni disfrutar de ciertas actividades y momentos de la vida, yo sí; la discapacidad no define su ser, pero sí limita la forma como percibe y vive la realidad; mi mundo fue transformado por su discapacidad, me hizo un mejor ser humano, pero mi obligación es vivir aprovechando al máximo todas mis facultades y eso implica vivir relaciones y experiencias que no involucran a Martín.

No se imaginan lo difícil que ha sido comprender e interiorizar lo que acabo de compartirles. Este Post ha sido uno de los más complejos de escribir por todo lo que implica: una separación. Y todas las separaciones son difíciles y dolorosas. Esta separación, en particular, implica comprender, aceptar e interiorizar que Martín es mi hijo, pero que su discapacidad nos ubica en lugares distintos para afrontar la vida y yo no puedo seguir ocupando el lugar desde el que él asume su realidad. 

6 comentarios:

  1. Carito tu, Juan y tu familia son maestros. No hay duda que todos los padres y madres que queremos y deseamos, construimos ese "hermoso lazo" con los hijos. Tristemente otros no.

    Sin embargo debemos aprender la diferencia del lazo y el amarre. Un lazo me permite comunicarme con un tiron, ser ayudado o ayudar, jugar a saltarlo y soltarlo cada vez que desee o me quite libertad. Un amarre es un acto del ego donde suponemos que la vida del otro (o la mia) dependen de atar.

    Son seres libres. Convivir con ustedes estos dias me ha dejado el alma nueva y enoblecida, por uds y por mi perdida. Sin duda para mi Martin quisiera que todos los que lo aman y cuidan con tanto amor, tambien se permitieran ser felices.

    Hermoso trabajo tu blog... hermoso.

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    1. Gato gracias por tus palabras y reflexión, muy significativas para mí en esta etapa. Para mí fue maravilloso tenerlos en casa, me hicieron muy feliz y me dieron mucho amor. Matías es un ser muy especial y sabés lo que siento por él. Un abrazo y ya me hacen falta.

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  2. BRAVO!!!!! BRAVISIMO!!!!! MARAVILLOSO!!! BRAVO POR MARTIN!!! BRAVO POR TI!!! BRAVO POR TU FAMILIA!!! QUE EMOCION!!! RESUELTO EL NUDO!!! A VOLAR TODOS!!!! A VIVIR CON TODO EL POTENCIAL Y AMOR QUE TIENEN!!! A CREAR!!! FIESTA!!! FIESTA!!! GRACIAS MARTIN POR ESTA GRAN LECCION DE AMOR!!! YUJUUUUUUU!!!!

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    1. Jajajajaja, te tengo un tequilita con sangrita, pa cuándo?

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    2. Jajajaja, mi marido quiere comer pan caliente a las 5:00 de la tarde, así que no esta muy lejos nuestro encuentro. Besos amiga. Salud!!!

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  3. hola que duro este aprendizaje, me imagino lo doloroso de este proceso y solo puedo decir avanti!!!!!!!!!!!
    patricia

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