jueves, 6 de noviembre de 2014









La ira desbordada, la tristeza desbordada, el miedo desbordado,
la mirada desbordada, el cansancio desbordado...
Ya no hay cuerpo capaz de contener tantos sentimientos,
inexistente el corazón que pueda regular tantas emociones.

Entre la resignación y la resistencia está la locura, sentenció una amiga. Entre mi realidad y mis anhelos, un mundo de diferencia. Para los mexicanos celebrar la muerte es celebrar la vida,
carecemos de conceptos para comprender este imaginario,
pero hay que recrearlo, robándole pedazos esquivos a la ira, la tristeza, el miedo, la frustración...
Mueren las relaciones, muere quienes fuimos, muere lo que ya no queremos ser, mueren nuestras expectativas, mueren los que queremos.

Cuando la muerte adquiere nombre propio, se nos tuerce el horizonte, pero nuestra existencia gana en profundidad y claridad.
La promesa de la vida nos permite transitar la muerte,
la ilusión de renacer nos facilita atravesar la oscuridad.

1 comentario:

  1. hola
    me encanta volver a reencontrarnos. un fuerte abrazo desde lo mas hondo de mi ser y mis sufrimientos. animo, animo y mas animo para tod@s.
    patricia

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